Tratamiento acústico
¿Cuántos paneles acústicos necesito?
La respuesta que circula —«seis paneles y cuatro bass traps»— no es una respuesta: es un promedio de cuartos que no son el tuyo. La cantidad se calcula, y la cuenta cabe en un párrafo.
Por el equipo técnico de Acustega · 31 de agosto de 2026
La respuesta corta
Calcula la absorción que te falta con A = 0,161 · V / RT, réstale la que el cuarto ya tiene y divide por el coeficiente del material en 500 Hz. En un cuarto de 4,2 × 3,4 × 2,5 m con alfombra, paredes pintadas y techo de concreto, son unos 14,6 m² de absorbente de 5 cm: 21 paneles de 60 × 120 cm.
Por qué la regla del pulgar falla
«Cubre el 20 % de las paredes» ignora tres cosas que cambian el resultado por completo: el volumen del cuarto, lo que ya absorben el piso y los muebles, y el coeficiente real del material que vas a comprar. Una alfombra gruesa aporta tanta absorción en medios como varios paneles; un piso de baldosa no aporta nada. Dos cuartos con el mismo 20 % cubierto pueden terminar con tiempos de reverberación que no se parecen.
La cuenta correcta no es más difícil, solo tiene un paso más.
Los cuatro pasos
1. El objetivo. Cuánto quieres que dure la cola de reverberación. Para una sala de control pequeña, entre 0,20 y 0,30 s; para grabar instrumentos, 0,3 a 0,5 s; para voz y podcast, 0,2 a 0,35 s.
2. La absorción necesaria. A = 0,161 · V / RT, con el volumen en metros cúbicos. El resultado está en sabines métricos, que son «metros cuadrados de absorción perfecta».
3. La absorción que ya tienes. Cada superficie por su coeficiente en esa banda: piso, techo, paredes, ventanas, puerta. Es el paso que casi nadie hace y el que más cambia el número final.
4. La diferencia, dividida por el material. Los sabines que faltan, divididos por el coeficiente del panel que vas a usar. Y aquí va el detalle que casi nunca se menciona: hay que restar la absorción de la pared que el panel va a tapar. Esa superficie ya absorbía algo, y sumar el panel sin descontarlo es la forma habitual de comprar de más.
Un ejemplo completo, con los números a la vista
Cuarto de 4,2 × 3,4 × 2,5 m: 35,7 m³ de volumen y 66,6 m² de superficie. Piso con alfombra de 6 mm sobre espuma, paredes de concreto pintado, techo de concreto liso. Objetivo de sala de control pequeña: 0,25 s, aceptando hasta 0,30 s. Material: lana de vidrio de 50 mm y 48 kg/m³, del tipo que se consigue en Colombia.
Tal como está, ese cuarto reverbera 1,59 s en 500 Hz y casi 6 s en 125 Hz. Es un cuarto donde no se puede mezclar nada.
| Banda | Objetivo | Sabines que faltan | m² de material | Paneles 60×120 |
|---|---|---|---|---|
| 125 Hz · irreal con este material | 0,60 s | 8,6 | 66,4 | 93 |
| 250 Hz | 0,40 s | 12,6 | 19,0 | 27 |
| 500 Hz · banda de dimensionado | 0,30 s | 15,6 | 14,6 | 21 |
| 1 kHz | 0,30 s | 10,4 | 9,7 | 14 |
| 2 kHz | 0,30 s | 8,1 | 8,3 | 12 |
| 4 kHz | 0,35 s | 4,7 | 4,9 | 7 |
Se dimensiona por 500 Hz: 21 paneles. Con eso el cuarto queda dentro del objetivo desde 500 Hz hacia arriba, que es donde vive la voz y donde el panel se comporta como dice su ficha.
La fila que hay que mirar dos veces: 125 Hz
Llegar al objetivo en 125 Hz pediría 66 m² de ese mismo material: 93 paneles en un cuarto que tiene 38 m² de pared. Es imposible, y no es un error de la cuenta. Es la física: ese panel absorbe 0,18 en 125 Hz y 1,12 en 500 Hz. En graves rinde cinco veces menos.
De ahí sale la conclusión más útil de todo el ejercicio: los graves no se arreglan con más paneles delgados. Se arreglan con espesor, con cámara de aire detrás del panel —un absorbente de 5 cm separado 10 cm de la pared trabaja casi como uno de 15 cm— o con trampas sintonizadas a la frecuencia del problema. Quien cuelga treinta paneles de 5 cm termina con un cuarto apagado arriba que sigue retumbando abajo.
Mejor quedarse corto que pasarse
Por eso el cálculo apunta al límite alto del rango y no al centro. Apuntar al centro pide casi el doble de material y deja una sala muerta: incómoda para estar y difícil de mezclar, porque el oído pierde las referencias que usa para juzgar distancia. Añadir un panel más después de escuchar es fácil. Devolverle vida a un cuarto sobre-tratado es rehacer el trabajo.
Dónde van, en orden
El número dice cuánto; no dice dónde, y el orden importa tanto como la cantidad. Primero los puntos de primera reflexión en las paredes laterales, que se encuentran con el truco del espejo: alguien lo desliza por la pared mientras tú estás sentado en tu posición, y donde veas reflejado el cono del monitor, ahí va el panel. Después el techo, entre los monitores y tu cabeza. Después la pared trasera. Y las esquinas, siempre, para los graves: es donde la presión es máxima y donde un absorbente grueso rinde de verdad.
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¿Cuántos paneles acústicos necesito para un cuarto de 4 × 3 metros?
En un cuarto de 4,2 × 3,4 × 2,5 m (35,7 m³) con piso alfombrado, paredes pintadas y techo de concreto, llegar a 0,30 s de reverberación pide unos 14,6 m² de absorbente de 5 cm, es decir alrededor de 21 paneles de 60 × 120 cm. La cifra cambia con el material y con lo que ya haya en el cuarto: no existe un número único.
¿Cómo se calcula la cantidad de tratamiento acústico?
Primero se calcula la absorción que hace falta para el tiempo objetivo, con A = 0,161 · V / RT. Luego se resta la absorción que el cuarto ya tiene. La diferencia se divide por el coeficiente de absorción del material en esa banda, y eso da los metros cuadrados. Hay que restar además la absorción de la superficie que el panel va a tapar.
¿Por qué en 125 Hz hacen falta muchos más paneles?
Porque un panel de 5 cm absorbe alrededor de 0,18 en 125 Hz y más de 1,00 en 500 Hz: en graves rinde cinco veces menos. En el ejemplo, llegar al objetivo en 125 Hz pediría 66 m², un absurdo. Los graves no se resuelven con más paneles delgados, sino con espesor, cámara de aire detrás o trampas sintonizadas.
¿Es mejor pasarse o quedarse corto de paneles?
Quedarse corto. Un cuarto sobre-tratado suena muerto, cansa al oído y no se arregla quitando material sin rehacer el trabajo. Conviene dimensionar contra el límite alto del rango objetivo y añadir después, escuchando.
¿Sirve la regla de «cubrir el 20 % de las paredes»?
Como punto de partida grueso, sí; como diseño, no. Esa regla ignora el volumen del cuarto, lo que ya absorbe el piso y los muebles, y el coeficiente real del material que vas a usar. Dos cuartos con el mismo 20 % cubierto pueden terminar con tiempos de reverberación muy distintos.
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Los números de este artículo salen de la calculadora de Acustega, con coeficientes de ficha técnica del fabricante. Si repites la cuenta con otro material te van a dar distintos, y está bien: ese es justamente el punto.